Creo que no es justo
Que las ideas se dividan.
Que las cosas tengan
Un antes y un después.
Que para la mayoría
Sea una lucha
Y para otros, solo
Una mano debajo de la mesa.
Creo que no es justo la venganza,
Que no debería existir la ira.
¿Quién habrá sido el primero
En expresar semejante cosa?
Creo que la vida debería
Medirse en la cantidad
De sonrisas que contagias
Y no en cuanto vales o
Cuanto das.
Creo, sin duda, que desde
Un comienzo empezaron mal.
Hoy en día, el escudo
Llamado ego,
Les prohíbe ser quienes
Realmente son.
Vivimos de disfraces
En esta existencia.
Morimos llevándonos
Sólo un segundo
De conciencia.
Escritos que salen del alma, poemas, pensamientos, redacciones a cerca de la vida, el amor, el dolor, la pasion y la muerte. En ellos podras reconocer palabras que te traeran recuerdos de momenos vividos.
sábado, 31 de agosto de 2013
miércoles, 28 de agosto de 2013
Todo empezó con una taza de café (parte II)
¿Lo sentiste? - me preguntó…
¿Cómo no iba a sentirlo? Si casi se me cae el universo encima.
Así con todas las letras, aunque parezca exagerado, no lo fue. Solo hay que estar en un momento como ese para darse cuenta que tu mundo se achica, el tiempo se detiene y sólo estás vos y ella en ese sentimiento tan puro, como el final del placer, donde parece que todas las células de su cuerpo se unen al tuyo, te saludan y se alegran de verte; te abrazan y te transmiten un sentimiento de gloria, inalcanzable a las palabras conocidas para expresarlo.
A los minutos, mis preguntas en mi cabeza empezaron a ser, por ejemplo:
¿Y ahora cómo seguimos después de esto? ¿Cuáles serán las siguientes palabras a pronunciar después de ese silencio maravilloso de éxtasis? ¿Sería indicado dejarme llevar por ese sentimiento y despreocuparme? ¿Alzar mi fuerte y demostrarme atípica?, o ¿Decirle realmente que me hizo tocar el cielo con las manos?
Mientras en mi cabeza daban vueltas miles de ideas y pensamientos, ella solo se acercó y me preguntó:
¿Estás bien? (que pregunta más simple y práctica para este momento)
Mi respuesta sincera fue: Si, claro lo estoy. Suerte que no podía escuchar mis pensamientos, porque sino saldría corriendo, agradeciendo la buena noche y nada más. Suele pasar, que no les sorprenda esto. Porque hay de todo tipo y para todos los gustos.
De un segundo a otro me miró a los ojos y ahí iba yo, desvanecida en el tiempo, sometida a ese hechizo de amor y las preocupaciones o cuestiones fueron desapareciendo una a una, como cuando el arroz va cayendo en el agua hirviendo. A que esa idea nunca se la hubieran imaginado, ¿Cierto? Ahora la próxima vez que miren el arroz al verterlo al agua sabrán que así como el mismo cae, también pueden caer los problemas y preocupaciones.
Solo necesitan la herramienta precisa para lograr ese resultado.
El amor es un arte y ella era toda una artista para mi.
Esa noche logró convertirme en una princesa, me llenó el trono de gloria y alrededor podía oler a rosas rojas, recién mojadas por la lluvia.
De la nada, entre mimos y abrazos, empezamos lentamente a dormirnos.
Parecía un sueño, de esos que se esperan encontrar en la otra persona. Un momento de paz.
Así sucedió…
Al otro día, por la mañana temprano las dos dormíamos plácidamente, cuando de repente se escuchan llaves en la puerta. Parecían cadenas, me dio terror realmente escuchar como daba vuelta la llave sobre la cerradura, sabía que no podía ser algo bueno, digamos no me podía imaginar a su madre abriendo la puerta, porque por lo poco que sabía su madre no vivía con ella. Fue lo primero que descarté y lo segundo que afirmé, fue totalmente cierto.
Era una mujer, no muy grande, ni muy chica, digamos no podía ser un familiar. No, no, no…
Me había metido en un lío realmente. Esta mujer abrió la puerta de la habitación y ahí estábamos las dos, abrazadas, durmiendo de “cucharita” como se dice.
Lo que siguió en los segundos continuos fue aterrador, solo recuerdo que nunca me había vestido tan rápido en mi vida.
Esta mujer a los gritos diciendo algo como:
-¿No alcanzo a irme y ya traes a un gato a tu cama?
Les juro que no había gato en esa casa, a ella no le gustaban los animales, no entiendo porque razón lo mencionaba. Digamos, tampoco se me ocurriría tan pronto regalarle un animal, ¿Cierto?
Vamos al hecho, a mi personalmente no me gustan los dramas, así que rápidamente, ya vestida decidí alejarme tranquila por la puerta diciendo solo:
-Lo siento chicas, no me gustan los dramas, arreglen su vida. Bye bye… Ah! y gracias (y si, algo de ego tenía que mostrar ante tal momento de locura)
Por supuesto que la otra me decía:
-No, no te vayas, esto no es como parece, ella no es nadie.
Y yo, como chiste viejo me dije:
- Si, seguro, por algo grita como si fuera el fin del mundo.
Así que sin pausa, pero sin prisa, salí caminando tranquila…
Una vez en la calle pensaba en lo bárbaro que había sido la noche, recordaba cada centímetro de mi piel que había acariciado y me molestaba a mi misma pensar en eso y no pensar en, por ejemplo, esta otra mujer al borde de la histeria.
Los rayos del sol, delataban mis pocas horas de sueño, entonces decidí parar en un bar a tomar un café.
Necesitaba un poco tiempo para asimilar todo lo que había pasado.
Mientras trataba de entender las cosas y de afirmarme una y otra vez que eso iba a ser todo lo que tenía que ser, ¿adivinen que paso?
Con café en mano, medialuna a medio comer, sonó el teléfono.
Lo miré y sí chicas, era ella…
Las preguntas instantáneas fueron: ¿Qué hago? ¿Atiendo o no?...
No lo hice, dejé que sonara, porque de hecho tenía un ringtone de una música que me gusta mucho, entonces cantaba por lo bajo mientras sonaba.
Al segundo, empezaron a entrar un mensaje de texto tras otro.
A lo que me llevó a concluir en que sin duda esta chica estaba interesada en mi, lástima las circunstancias.
Todo empezó a dar vueltas en mi cabeza, la primer noche del café en su casa, la lluvia, el primer beso, lo mágico que se fue dando y la duda comenzó a entrometerse..
¿Cómo podía ser que una persona que se entrega así, tenga tantos dramas o situaciones sin resolver?
¿Por qué lo digo? Fácil, porque cuando uno está con dramas en la cabeza, va directamente a la siguiente frase:
-Mirá chiquita, mi situacion es esta. Solo quiero cama. (Me ha pasado también)
De lo contrario, ¿para qué explayarse en tanta charla de poeta enamorada?
Tranquilas, tan inocente no soy; se que puede haber mujeres que sean muy mentirosas y se hagan una historia fantástica sobre su vida y una caiga en su trampa, sin ni siquiera darse cuenta. Suele pasar también.
Noté enseguida que, por suerte, los mensajes dejaron de llegar. Ya estaba poniendo nervioso al mozo del frente que me miraba como diciendo “Es demasiado temprano para tanto ruido”, y tenía razón, hasta a mi me estaba empezando a alterar.
Decidí entonces no tomar ninguna decisión ese día.
Pero obvio que iba a leerlos a todos los mensajes para saber qué era lo que tramaba o cual era su excusa, su nueva creación fantástica, o su verdad más pura.
Entre tantos, se defendía diciendo que, era su ex, que hacía meses que se habían separado, que tenía las llaves porque todavía quedaban cosas de ella en su casa y que habían quedado en que pasaría a retirarlas, solo que había olvidado que iba a ser esa mañana. Pedía disculpas también por hacerme pasar por esa escena espantosa y pedía (en muchos mensajes repetidos) que le atendiera, que no quería que las cosas quedaran así, que yo era fantástica y bla bla bla bla (todos esos bla son palabras bonitas).
Sabía que tenía que pensar muy bien en responder o no y que no lo decidiría ese día.
Y así fue...
Sin saber por qué
Hoy, si la fuerza no fuera
Necesaria, caería rendida
Al suelo.
Lloraría por una pena
Que aún no logro digerir.
No encuentro la causa,
Pero se asemeja a la pérdida.
A cuando un ser querido se va.
Esa ausencia se instaló
En mi alma y tiene muchas
Ganas de quedarse,
Multiplicarse, expandirse
Y contaminarme.
El llanto aún permanece
Atorado,
Como esperando el momento
Preciso del derrumbe,
Pero amenaza a cada momento
En un zigzageo confuso.
No hay explicaciones,
No hay un porque,
No viene de ninguna causa
Particular, ni está promovido
Por algún dolor condicional.
Esta ahí, latente,
Esperando paciente,
El momento exacto
Para explotar.
Necesaria, caería rendida
Al suelo.
Lloraría por una pena
Que aún no logro digerir.
No encuentro la causa,
Pero se asemeja a la pérdida.
A cuando un ser querido se va.
Esa ausencia se instaló
En mi alma y tiene muchas
Ganas de quedarse,
Multiplicarse, expandirse
Y contaminarme.
El llanto aún permanece
Atorado,
Como esperando el momento
Preciso del derrumbe,
Pero amenaza a cada momento
En un zigzageo confuso.
No hay explicaciones,
No hay un porque,
No viene de ninguna causa
Particular, ni está promovido
Por algún dolor condicional.
Esta ahí, latente,
Esperando paciente,
El momento exacto
Para explotar.
lunes, 26 de agosto de 2013
Un ángel se va al cielo
Un ángel se va al cielo,
Abre las puertas del alma,
Para despedirse.
Su vida ha sido plena,
A través de los años,
Su sabiduría se ha construido
De amor y sufrimiento,
Condimentos de la vida misma.
Se va y no hay nada
Que pueda detenerlo.
Abandona el sufrimiento
Y sigue a su corazón,
Donde encontrará la paz,
En su descanso eterno.
A través de sus ojos
Y en un débil silencio,
Nos abraza, nos agradece,
Por haber sido parte
De su vida.
Su contrato ha terminado
Y le espera en el camino,
El final de los males.
Un ángel se va al cielo
Y en nosotros un pedazo de él,
Quedará abrazando
Nuestros corazones
Por siempre...
Abre las puertas del alma,
Para despedirse.
Su vida ha sido plena,
A través de los años,
Su sabiduría se ha construido
De amor y sufrimiento,
Condimentos de la vida misma.
Se va y no hay nada
Que pueda detenerlo.
Abandona el sufrimiento
Y sigue a su corazón,
Donde encontrará la paz,
En su descanso eterno.
A través de sus ojos
Y en un débil silencio,
Nos abraza, nos agradece,
Por haber sido parte
De su vida.
Su contrato ha terminado
Y le espera en el camino,
El final de los males.
Un ángel se va al cielo
Y en nosotros un pedazo de él,
Quedará abrazando
Nuestros corazones
Por siempre...
domingo, 25 de agosto de 2013
Tu caja de cristal
Todo lo que he querido,
Es creer en tus palabras.
Ya no puedo,
Se me escapan de esta realidad.
Alucinantes, caprichosas,
Provocativas, de esas
Que escarban en el fondo
De su pretencion.
Traicioneras, envueltas
En miles de intenciones,
Disfrazando lo que realmente es.
Hubo un tiempo para
Descubrirlas, digerirlas
Y aceptarlas.
Creo que no es justo
Que se entreguen,
Buscando la ultima bocanada de aire,
Menos cuando uno acababa de cicatrizar
La herida que lamiste
Durante tanto tiempo,
A esa que la miraste
Día y noche,
Por momentos secaba
Y por otros infectaba.
Mientras te preguntabas
¿En que andará?
No creí, no creo
Y no siento ser inconsciente
Al decir no volveré a creer,
Porque lo más simple,
Lo conviertes en una obra
De arte, película fantástica
De cuentos de hadas,
Donde las mismas
Han huido de mi realidad,
Para quedarse en el
Mundo de las fantasías
Que tu creaste.
Mi realidad está mucho más
Allá de los inventos
De una boca que prometió
Palabras eternas
Dentro de una caja de cristal.
Es creer en tus palabras.
Ya no puedo,
Se me escapan de esta realidad.
Alucinantes, caprichosas,
Provocativas, de esas
Que escarban en el fondo
De su pretencion.
Traicioneras, envueltas
En miles de intenciones,
Disfrazando lo que realmente es.
Hubo un tiempo para
Descubrirlas, digerirlas
Y aceptarlas.
Creo que no es justo
Que se entreguen,
Buscando la ultima bocanada de aire,
Menos cuando uno acababa de cicatrizar
La herida que lamiste
Durante tanto tiempo,
A esa que la miraste
Día y noche,
Por momentos secaba
Y por otros infectaba.
Mientras te preguntabas
¿En que andará?
No creí, no creo
Y no siento ser inconsciente
Al decir no volveré a creer,
Porque lo más simple,
Lo conviertes en una obra
De arte, película fantástica
De cuentos de hadas,
Donde las mismas
Han huido de mi realidad,
Para quedarse en el
Mundo de las fantasías
Que tu creaste.
Mi realidad está mucho más
Allá de los inventos
De una boca que prometió
Palabras eternas
Dentro de una caja de cristal.
lunes, 12 de agosto de 2013
Su vacío
De que sirve la belleza,
Si el alma está en pena,
Si en cada sonrisa,
Hay un grito escondido,
Un llanto atragantado,
Un pasado sin gloria,
Que rige de presente,
Errante en agonía,
Monótono,
Destinado a tropezar,
Por cometer los mismos
Errores del ayer.
De que sirve tanto preparativo,
Palabras rebuscadas,
De un hilo lógico,
De presente inventado,
Si en las noches silenciosas,
Vuelvo a las añoranzas del ayer.
Si el alma está en pena,
Si en cada sonrisa,
Hay un grito escondido,
Un llanto atragantado,
Un pasado sin gloria,
Que rige de presente,
Errante en agonía,
Monótono,
Destinado a tropezar,
Por cometer los mismos
Errores del ayer.
De que sirve tanto preparativo,
Palabras rebuscadas,
De un hilo lógico,
De presente inventado,
Si en las noches silenciosas,
Vuelvo a las añoranzas del ayer.
Solo por hoy
El día amanece lentamente
Aún me quedé en ti,
Quizás esperando
Que tu perfume me renueve
Recuerdos de horas pasadas.
Devastada por tu sonrisa,
Te me enredas
Aquí...
...Aquí dentro!...
¿Puedes verlo?
¿Puedes sentirlo?
Tránsito las horas del día
Sólo recordandote,
Hoy mi regalo es
Tener tu presencia en mi,
Abrazándome la memoria,
Endulzandome en las
Frases perfectas,
De poeta enamorado.
Hoy me doy
El lujo de este regalo divino,
De mirar a través de ti.
Aún me quedé en ti,
Quizás esperando
Que tu perfume me renueve
Recuerdos de horas pasadas.
Devastada por tu sonrisa,
Te me enredas
Aquí...
...Aquí dentro!...
¿Puedes verlo?
¿Puedes sentirlo?
Tránsito las horas del día
Sólo recordandote,
Hoy mi regalo es
Tener tu presencia en mi,
Abrazándome la memoria,
Endulzandome en las
Frases perfectas,
De poeta enamorado.
Hoy me doy
El lujo de este regalo divino,
De mirar a través de ti.
Hipnotizada
La lógica no entra
En el juego de los cuerpos.
La aproximación se deleita
En el resonar de dos almas,
Que se convierten
En una,
Por arte de magia.
La respiración transita
En el camino del ansia,
De un lado, hacia el otro.
Provocando más y más
Acercamiento.
Las manos, ligeras al tacto,
Compiten por abarcar espacio.
Se marean entre ellas,
Dando vueltas en círculos,
De arriba hacia abajo.
Los perfumes se mezclan,
Conjugando un aroma adictivo,
De placer único ,
Que hace del clima,
El despertar de los sentidos.
Los cuerpos danzan al ritmo
De la temperatura,
Aumentando en los pares,
Ritmos apasionados.
Las sombras dibujan
La silueta perfecta,
Bajo la mira de ojos
hipnotizados.
El momento es único,
Irrepetible, mágico,
Perfecto.
El tiempo se olvida de ser,
Las horas se detienen
Y algo dentro tuyo
Te dice que
Has abierto una nueva puerta.
En el juego de los cuerpos.
La aproximación se deleita
En el resonar de dos almas,
Que se convierten
En una,
Por arte de magia.
La respiración transita
En el camino del ansia,
De un lado, hacia el otro.
Provocando más y más
Acercamiento.
Las manos, ligeras al tacto,
Compiten por abarcar espacio.
Se marean entre ellas,
Dando vueltas en círculos,
De arriba hacia abajo.
Los perfumes se mezclan,
Conjugando un aroma adictivo,
De placer único ,
Que hace del clima,
El despertar de los sentidos.
Los cuerpos danzan al ritmo
De la temperatura,
Aumentando en los pares,
Ritmos apasionados.
Las sombras dibujan
La silueta perfecta,
Bajo la mira de ojos
hipnotizados.
El momento es único,
Irrepetible, mágico,
Perfecto.
El tiempo se olvida de ser,
Las horas se detienen
Y algo dentro tuyo
Te dice que
Has abierto una nueva puerta.
sábado, 10 de agosto de 2013
Él ha venido para quedarse
Un ángel tocó a mi puerta,
Trayendo consigo felicidad,
Alegría en una sonrisa
Y la mirada más tierna,
Cómo regalo divino.
El se poso en la espera
De mis palabras,
Escuchándolas una por una,
Arropando ilusiones,
De ganas no realizadas.
Me acompaña en los sueños,
Protegiéndome en las horas.
El ha venido a quedarse
Sin apuro y con un corazón
Enorme para amar,
Sin miedo a fracasar.
El me llena de ilusiones,
Me brilla en los ojos,
Me alegra en la sonrisa,
Me enamora el alma.
Trayendo consigo felicidad,
Alegría en una sonrisa
Y la mirada más tierna,
Cómo regalo divino.
El se poso en la espera
De mis palabras,
Escuchándolas una por una,
Arropando ilusiones,
De ganas no realizadas.
Me acompaña en los sueños,
Protegiéndome en las horas.
El ha venido a quedarse
Sin apuro y con un corazón
Enorme para amar,
Sin miedo a fracasar.
El me llena de ilusiones,
Me brilla en los ojos,
Me alegra en la sonrisa,
Me enamora el alma.
martes, 6 de agosto de 2013
Amor guardado
Ni con el verso más hermoso,
Nunca escrito jamás,
Podría hacer que vengas esta noche
A dormir a mi lado,
A entregarme tus caricias,
A endulzarme con tus besos,
A enamorarme con susurros en mi oído,
A hacerme sentir amada de nuevo
15/08
Nunca escrito jamás,
Podría hacer que vengas esta noche
A dormir a mi lado,
A entregarme tus caricias,
A endulzarme con tus besos,
A enamorarme con susurros en mi oído,
A hacerme sentir amada de nuevo
15/08
lunes, 5 de agosto de 2013
Su última hora
Llórale como llorarías
La muerte de un padre.
Porque el tiempo se acaba
Y termina su existencia,
Porque los recuerdos
Se irán con él.
Porque ya no habrá
Momentos festivos para seis.
Llórale y pídele perdón,
Acéptalo como es,
No cuestiones el porqué.
El pasado ya no vuelve
Y el futuro no va a ser.
Llórale y abrázalo
En su última hora,
Toma su mano,
Que sienta tu presencia ahí.
Llórale y dile que lo quieres,
Que agradeces conocerlo
Y que una parte de él,
Quedará en ti.
La muerte de un padre.
Porque el tiempo se acaba
Y termina su existencia,
Porque los recuerdos
Se irán con él.
Porque ya no habrá
Momentos festivos para seis.
Llórale y pídele perdón,
Acéptalo como es,
No cuestiones el porqué.
El pasado ya no vuelve
Y el futuro no va a ser.
Llórale y abrázalo
En su última hora,
Toma su mano,
Que sienta tu presencia ahí.
Llórale y dile que lo quieres,
Que agradeces conocerlo
Y que una parte de él,
Quedará en ti.
Un mágico lugar
Hay magia en todo esto,
Cosas que no puedes explicar.
Van más allá de los sentidos,
Más allá de nuestra capacidad.
En medio de un camino solitario,
El verde en las montañas,
Me invita a recrear en mis ojos
El baile de cada tonalidad.
El silencio aturde mis oídos
Y grandes aves a lo alto,
Festejan mi llegar.
Acá no hay tiempo
Y el brillo en mi alma me dice
Que hay tanto para celebrar.
Pueden las nubes arropar mis sueños,
El viento llevarme lejos
Y la tierra, susurrar la verdad.
Cosas que no puedes explicar.
Van más allá de los sentidos,
Más allá de nuestra capacidad.
En medio de un camino solitario,
El verde en las montañas,
Me invita a recrear en mis ojos
El baile de cada tonalidad.
El silencio aturde mis oídos
Y grandes aves a lo alto,
Festejan mi llegar.
Acá no hay tiempo
Y el brillo en mi alma me dice
Que hay tanto para celebrar.
Pueden las nubes arropar mis sueños,
El viento llevarme lejos
Y la tierra, susurrar la verdad.
Desilusión
Una araña se asomó
En la punta de mi cama,
De repente, una sensación de escalofrío
Envenenó mi alma.
Tenebrosos remordimientos,
Me tuvieron despierta
Largas horas de madrugada.
La impureza con la que me atravesó,
Hizo de mi una conjunción abrupta
De rencor, dolor,
Pena, frustración,
Pero la que más me inundó fue,
La decepción.
Sola, me quedé con un silencio
Que no supe pronunciar
Y con palabras que,
Una vez más,
Decidí callar
En la punta de mi cama,
De repente, una sensación de escalofrío
Envenenó mi alma.
Tenebrosos remordimientos,
Me tuvieron despierta
Largas horas de madrugada.
La impureza con la que me atravesó,
Hizo de mi una conjunción abrupta
De rencor, dolor,
Pena, frustración,
Pero la que más me inundó fue,
La decepción.
Sola, me quedé con un silencio
Que no supe pronunciar
Y con palabras que,
Una vez más,
Decidí callar
Contigo en mi
Te extraño,
No puedo arrancarte de mis pensamientos.
Esta ausencia que proclamas,
Duele...
Y este sabor amargo de esperarte,
Ruge una plegaria en mi mente que dice:
"Ven a mi...
Búscame...
Habla con la verdad,
No me dejes ir...
No confundas mis palabras,
Te estoy hablando a ti..."
La noche se hace presa de mi desvelo,
Flotando como el viento,
Voy hacia ti.
Déjame tocar tu corazón,
Es el camino directo a este desafío.
Tu nombre me llega en una ligera brisa
Y mi tiempo, contigo en mi,
Deja de existir.
No puedo arrancarte de mis pensamientos.
Esta ausencia que proclamas,
Duele...
Y este sabor amargo de esperarte,
Ruge una plegaria en mi mente que dice:
"Ven a mi...
Búscame...
Habla con la verdad,
No me dejes ir...
No confundas mis palabras,
Te estoy hablando a ti..."
La noche se hace presa de mi desvelo,
Flotando como el viento,
Voy hacia ti.
Déjame tocar tu corazón,
Es el camino directo a este desafío.
Tu nombre me llega en una ligera brisa
Y mi tiempo, contigo en mi,
Deja de existir.
Si me miras
Si me miras,
Prometo hacerme inmortal,
Para no dejar de apreciarte
Un segundo de toda
Esa eterna vida.
Si me elijes,
Te despertaré cada mañana
Con una rosa,
Acariciando todo tu cuerpo
Con ella.
Quiero ser la causa,
Que despierte tu sonrisa,
Porque fundir mis labios
Con los tuyos,
Es dejarme llevar
Hasta las estrellas
Y bailar con ellas,
La danza que me
Acerca a ti.
Prometo hacerme inmortal,
Para no dejar de apreciarte
Un segundo de toda
Esa eterna vida.
Si me elijes,
Te despertaré cada mañana
Con una rosa,
Acariciando todo tu cuerpo
Con ella.
Quiero ser la causa,
Que despierte tu sonrisa,
Porque fundir mis labios
Con los tuyos,
Es dejarme llevar
Hasta las estrellas
Y bailar con ellas,
La danza que me
Acerca a ti.
viernes, 2 de agosto de 2013
Mala intención
Hay sensaciones que intoxican el alma,
Se las escucha murmurar detrás de la frente,
Dan vueltas y vueltas,
Buscan salir pellizcándote
En las partes donde
La conciencia levanta paredes.
Hay palabras para asesinar,
Con toque de solemnidad,
Desvestidas y promiscuas.
Esas que se regalan porque si,
Solo para disfrutar ser entregadas.
Hay de esas frases,
Que buscan un daño,
Una mala intención,
Un desequilibrio,
Donde la armonía sale corriendo asustada.
Hay palabras que solas viajan,
Algunas se estancan, otras golpean,
Algunas sonríen, otras devastan.
Resistencia
Hoy estoy loca,
Me sobran cuestiones para analizar
Y razones para negar.
Hoy no concuerdo con el mundo,
Ellos van y yo vuelvo,
Los busco y no están.
Hoy me cruzo con todos,
Difiero de sus palabras,
Y reniego de su cruda realidad.
Hoy me desconozco,
Un sentimiento domina mi cuerpo,
Y mi mente se resiste
a su castigo.
Hoy tengo ganas de borrar
Espacios de silencio,
Donde debería haber dicho no
Y las palabras no salieron.
Hoy no quiero que me entiendan,
Porque ni yo me entiendo,
Hoy no quiero ser escuchada,
No quiero razonar,
No quiero pensar,
No quiero analizar,
Lo único que puedo hacer es sentir…
martes, 30 de julio de 2013
Todo empezó con una taza de café
Terminó la música, cada una se dirigía a su casa. Ella sin embargo, después de tanta charla y risas, se animó a preguntarme:
-¿Te invito una taza de café en mi casa? ¿Qué dices? Aún no tengo sueño y sería una pena derrochar este momento sola.
Se podía notar que buscaba una justificación para que tal invitación no cayera en compromiso.
Mi respuesta, también justificada fue la siguiente:
-Si, ¿por qué no? Tampoco tengo sueño. Me gusta la idea, vamos!
Las demás nos vieron salir juntas. Pronto iba a ser tema de charla, al menos por una semana.
Llegando a destino me dice:
Perdón por el desorden, hoy llegué de trabajar y así como llegué, volví a salir.
No te preocupes, seguramente está más acomodado que el mío - aseguré en tono de gracia.
Entramos y ahí mismo puso a hervir agua. Podía notar nervios en la forma de moverse o hablar. Indudablemente, no era de las que charlaban todos los fin de semana por una taza de café.
Acto seguido y para inducir a la charla le pregunté si podía fumar dentro de su casa.
Ella respondió rápidamente si, que no había problemas, porque lo hacía también. De hecho se apresuró y me ofreció uno de sus cigarrillos.
Le expliqué mi paranoia con ellos, que solo fumo de una sola marca, los demás se me hacen molestos al gusto.
Sonriendo pensando quizás que cada quien con su tema, me dijo:
-A mi no me molesta fumar otras marcas, de hecho me da lo mismo cualquiera.
-Muy bien, tenes de los míos durante este café, si llegan a agotarse los tuyos -Le dije.
-Gracias, sos muy amable, pero como viciosa vieja, siempre tengo más de una cajetilla para estas situaciones.
-¿Qué situaciones? Pregunté con sonrisa pícara, como queriendo provocarle una incomodidad.
Por supuesto que a propósito, es interesante ver cómo actúan bajo esas circunstancias, o como se delatan.
-Esto, el café y mucha charla.
Sin duda, tuvo una excelente respuesta.
Sentada en la mesa redonda, fumando un cigarrillo, la observaba lentamente, mientras ella parada al lado de la mesada, esperando que el agua hirviera, me contaba sobre algo de su familia, que lamento no haber podido prestar atención, porque en realidad mi atención estaba en ella, sus gestos al hablar, su sonrisa y la mirada que me hacía perderme del sentido de las palabras.
Entre cigarrillo y charla, pronto nos encontrábamos sentadas en la mesa, tomando el café.
Creo, con toda seguridad, que la preocupación no era estar pasando una hermosa noche con una charla fluida, de esas que son fantásticas, con risas y todo. Sino, cuánto duraría el café y el correr de las horas, asesinas del tiempo.
Casi como milagro, se escuchó un trueno y las dos miramos al mismo tiempo hacia la ventana. Nos levantamos, fuimos hacia ella.
La abrió y me dijo: -Me parece que se viene la lluvia y cuando pasa así, los taxis simplemente desaparecen.
Mira -le dije, caen gotas ya.
-Oh, ahora si que va a ser todo un tema que puedas volver a tu casa.
-¿Cuál es el apuro?¿Te bajó sueño o ya te aburri con mis palabras? Por supuesto que se lo dije a modo de gracia y ella respondió, mirándome fijo a los ojos y en tono serio: -Para nada, estoy disfrutando de este momento, como hacía años que no lo hacía. Me gusta hablar con vos, porque siento que comprendes cada cosa que digo y el porqué también.
-¿Sabes qué? Me pasa lo mismo. Respondi.
De repente, la lluvia se convirtió en diluvio y nos obligó a cerrar la ventana.
Seguimos con la charla por lo menos una hora y media más.
La madrugada empezaba a tornar en claros oscuro la cuidad, la claridad también hizo lo suyo en la casa, marcando cada detalle en más sólido.
La lluvia incesante, nos daba la gracia de una noche que parecía no querer terminar.
Te propongo algo, me dijo, deberíamos dormir un poco, al menos hasta que pare la lluvia y puedas ir a tu casa, pero tranquila, tu duerme en mi cama, yo dormiré en el sofá.
Mientras me lo decía, parte de mi pensaba en lo maravillosa y correcta que era su persona y la otra parte rogaba por la no existencia de ese sofá. No suelo ser de las que apuran las cosas, ni de las que sólo buscan eso. Pero había algo en ella, que no me hacía dudar. Tenía un brillo especial, su sonrisa era la gloria y a simple vista, no parecía de las que se aprovechan de una noche.
Me parece buena idea, le respondí, tranquilizando a mi mente de pensamientos libidinosos.
Creo que a más de una le debe estallar la cabeza, cuando se está con alguien que le llama la atencion, solas y ella mencione la palabra cama.
Fuimos hacia su pieza, me indicó cada detalle en ella, solo para asegurarme que me sintiera a gusto.
Antes de irse, corrió la cortina de la ventana, diciendome que cuando hay sol, si es que llega a pasar esta tormenta, entra mucha claridad y es imposible dormir.
Le agradeci por el gesto.
Y antes de salir por la puerta le pregunté:
-¿Seguro que podrás dormir cómoda en el sofá? Si quieres cambiamos.
A lo que ella respondió:
- Cómoda no estaré, después de esta increíble noche, de haberte escuchado, de verte reír, sabiendo que duermes en mi cama y yo tan alejada a ti.
Su respuesta anuló todos mis sentidos, no la esperaba, no habían palabras que explicaran esa sensación de haberme tocado el alma con un abrazo certero. Atiné sólo a reaccionar, me acerqué a ella y justo antes de besarla le dije:
-Vos sos increíble.
-¿Te invito una taza de café en mi casa? ¿Qué dices? Aún no tengo sueño y sería una pena derrochar este momento sola.
Se podía notar que buscaba una justificación para que tal invitación no cayera en compromiso.
Mi respuesta, también justificada fue la siguiente:
-Si, ¿por qué no? Tampoco tengo sueño. Me gusta la idea, vamos!
Las demás nos vieron salir juntas. Pronto iba a ser tema de charla, al menos por una semana.
Llegando a destino me dice:
Perdón por el desorden, hoy llegué de trabajar y así como llegué, volví a salir.
No te preocupes, seguramente está más acomodado que el mío - aseguré en tono de gracia.
Entramos y ahí mismo puso a hervir agua. Podía notar nervios en la forma de moverse o hablar. Indudablemente, no era de las que charlaban todos los fin de semana por una taza de café.
Acto seguido y para inducir a la charla le pregunté si podía fumar dentro de su casa.
Ella respondió rápidamente si, que no había problemas, porque lo hacía también. De hecho se apresuró y me ofreció uno de sus cigarrillos.
Le expliqué mi paranoia con ellos, que solo fumo de una sola marca, los demás se me hacen molestos al gusto.
Sonriendo pensando quizás que cada quien con su tema, me dijo:
-A mi no me molesta fumar otras marcas, de hecho me da lo mismo cualquiera.
-Muy bien, tenes de los míos durante este café, si llegan a agotarse los tuyos -Le dije.
-Gracias, sos muy amable, pero como viciosa vieja, siempre tengo más de una cajetilla para estas situaciones.
-¿Qué situaciones? Pregunté con sonrisa pícara, como queriendo provocarle una incomodidad.
Por supuesto que a propósito, es interesante ver cómo actúan bajo esas circunstancias, o como se delatan.
-Esto, el café y mucha charla.
Sin duda, tuvo una excelente respuesta.
Sentada en la mesa redonda, fumando un cigarrillo, la observaba lentamente, mientras ella parada al lado de la mesada, esperando que el agua hirviera, me contaba sobre algo de su familia, que lamento no haber podido prestar atención, porque en realidad mi atención estaba en ella, sus gestos al hablar, su sonrisa y la mirada que me hacía perderme del sentido de las palabras.
Entre cigarrillo y charla, pronto nos encontrábamos sentadas en la mesa, tomando el café.
Creo, con toda seguridad, que la preocupación no era estar pasando una hermosa noche con una charla fluida, de esas que son fantásticas, con risas y todo. Sino, cuánto duraría el café y el correr de las horas, asesinas del tiempo.
Casi como milagro, se escuchó un trueno y las dos miramos al mismo tiempo hacia la ventana. Nos levantamos, fuimos hacia ella.
La abrió y me dijo: -Me parece que se viene la lluvia y cuando pasa así, los taxis simplemente desaparecen.
Mira -le dije, caen gotas ya.
-Oh, ahora si que va a ser todo un tema que puedas volver a tu casa.
-¿Cuál es el apuro?¿Te bajó sueño o ya te aburri con mis palabras? Por supuesto que se lo dije a modo de gracia y ella respondió, mirándome fijo a los ojos y en tono serio: -Para nada, estoy disfrutando de este momento, como hacía años que no lo hacía. Me gusta hablar con vos, porque siento que comprendes cada cosa que digo y el porqué también.
-¿Sabes qué? Me pasa lo mismo. Respondi.
De repente, la lluvia se convirtió en diluvio y nos obligó a cerrar la ventana.
Seguimos con la charla por lo menos una hora y media más.
La madrugada empezaba a tornar en claros oscuro la cuidad, la claridad también hizo lo suyo en la casa, marcando cada detalle en más sólido.
La lluvia incesante, nos daba la gracia de una noche que parecía no querer terminar.
Te propongo algo, me dijo, deberíamos dormir un poco, al menos hasta que pare la lluvia y puedas ir a tu casa, pero tranquila, tu duerme en mi cama, yo dormiré en el sofá.
Mientras me lo decía, parte de mi pensaba en lo maravillosa y correcta que era su persona y la otra parte rogaba por la no existencia de ese sofá. No suelo ser de las que apuran las cosas, ni de las que sólo buscan eso. Pero había algo en ella, que no me hacía dudar. Tenía un brillo especial, su sonrisa era la gloria y a simple vista, no parecía de las que se aprovechan de una noche.
Me parece buena idea, le respondí, tranquilizando a mi mente de pensamientos libidinosos.
Creo que a más de una le debe estallar la cabeza, cuando se está con alguien que le llama la atencion, solas y ella mencione la palabra cama.
Fuimos hacia su pieza, me indicó cada detalle en ella, solo para asegurarme que me sintiera a gusto.
Antes de irse, corrió la cortina de la ventana, diciendome que cuando hay sol, si es que llega a pasar esta tormenta, entra mucha claridad y es imposible dormir.
Le agradeci por el gesto.
Y antes de salir por la puerta le pregunté:
-¿Seguro que podrás dormir cómoda en el sofá? Si quieres cambiamos.
A lo que ella respondió:
- Cómoda no estaré, después de esta increíble noche, de haberte escuchado, de verte reír, sabiendo que duermes en mi cama y yo tan alejada a ti.
Su respuesta anuló todos mis sentidos, no la esperaba, no habían palabras que explicaran esa sensación de haberme tocado el alma con un abrazo certero. Atiné sólo a reaccionar, me acerqué a ella y justo antes de besarla le dije:
-Vos sos increíble.
lunes, 29 de julio de 2013
El momento en que todos callan
Momento de proposición,
De encierro,
De molesta ilusoria.
De grado poco convencional.
Sugestión del ego,
Digna de una creencia falsa,
Arrebatos de palabras,
Vergüenza sumisa
Pero absoluta.
Un quiebre en el tiempo,
Un escalón esquivado.
Un momento puro
En intensidad,
Con fragmentos de mentiras.
Escapatoria crucial,
En una realidad
Construida de excesos.
De encierro,
De molesta ilusoria.
De grado poco convencional.
Sugestión del ego,
Digna de una creencia falsa,
Arrebatos de palabras,
Vergüenza sumisa
Pero absoluta.
Un quiebre en el tiempo,
Un escalón esquivado.
Un momento puro
En intensidad,
Con fragmentos de mentiras.
Escapatoria crucial,
En una realidad
Construida de excesos.
sábado, 27 de julio de 2013
Cree en el amor
Nos olvidamos que podemos encontrar la felicidad en otras cosas, por otras causas.
Cada situación es un aprendizaje, una experiencia. Lo importante es volver a renacer. Encontrarnos en el camino de la fe, volver a creer. No vinimos para estar solos en esta vida, solo que a veces sucede que no elegimos a la persona correcta, o vemos en una persona algo que simplemente no esperábamos. Eso es signo claro de que no estaba destinado a estar en nuestras vidas.
Nunca hay que arrepentirse de lo vivido, ni recordarlo con rencor. Tenemos que quedarnos con las cosas buenas, sonreír porque fue hermoso que haya pasado por nuestra vida y seguir adelante. Logró su cometido, nos enseñó lo que nos faltaba aprender.
Es así como valdría la pena todo ese recuerdo, sin dolor, sin rencor, sin odio. Aceptando que la vida lo trajo, porque algo tenía que enseñarnos y que seguro no olvidaremos. Teniendo la certeza también, con toda la tranquilidad, de que si no pudo quedarse, es porque no estaba destinado a ser.
Cada situación es un aprendizaje, una experiencia. Lo importante es volver a renacer. Encontrarnos en el camino de la fe, volver a creer. No vinimos para estar solos en esta vida, solo que a veces sucede que no elegimos a la persona correcta, o vemos en una persona algo que simplemente no esperábamos. Eso es signo claro de que no estaba destinado a estar en nuestras vidas.
Nunca hay que arrepentirse de lo vivido, ni recordarlo con rencor. Tenemos que quedarnos con las cosas buenas, sonreír porque fue hermoso que haya pasado por nuestra vida y seguir adelante. Logró su cometido, nos enseñó lo que nos faltaba aprender.
Es así como valdría la pena todo ese recuerdo, sin dolor, sin rencor, sin odio. Aceptando que la vida lo trajo, porque algo tenía que enseñarnos y que seguro no olvidaremos. Teniendo la certeza también, con toda la tranquilidad, de que si no pudo quedarse, es porque no estaba destinado a ser.
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